- Las dos víctimas consumieron el mismo tipo de hongo durante su jornada laboral en un sector rural de la comuna ya mencionada.
- Otros dos afectados, uno del mismo clan familiar, han evolucionado satisfactoriamente.

Todo comenzó el pasado 4 de mayo cuando un padre de familia junto a sus dos hijos y un vecino, mientras trabajaban en el sector rural Chanco, recolectaron y consumieron hongos blancos tóxicos que les produjeron malestares intestinales, mareos, mialgia y diarrea atendidas en el nivel local y luego trasladados al Hospital de Victoria, siendo dos de ellos derivados al Hospital de Concepción.
La ingesta mortal causó que el pasado 9 de mayo, Daniel Caniupán de 60 años falleciera por una hepatitis aguda con daño hepático fulminante mientras su hijo Alex Caniupán de 28 años, no resistió más la madrugada del viernes debido a “una falla multiorgánica, principalmente el daño hepático producido por la intoxicación por el consumo de hongos silvestres», informó Claudio Baeza, director del recinto del hospital de Concepción.
Según la Seremi de Salud, a través de un comunicado, informó que el diagnóstico de todos los afectados era hepatitis aguda con daño hepático fulminante en tres de los cuatro casos (dos de ellos fallecieron). El otro hijo de Caniupán de 32 años, ha evolucionado favorablemente y será trasladado al hospital de Victoria donde también se recupera favorablemente el vecino de las víctimas fatales de 55 años.
¿Qué ingieron los afectados?
La Seremi de Salud de La Araucanía reveló que los fallecidos y afectados consumieron el hongo “Amanita phalloides”, siendo una especie venenosa muy parecida a algunas setas que sí son comestibles. Este hongo crece principalmente cerca de las plantaciones de pino, encinos y castaños y posee toxinas altamente dañinas y tan potentes que ni la cocción, ni la fritura las logra eliminar. Por lo mismo, basta con ingerir una muy pequeña cantidad para provocar un daño hepático o renal que puede ser mortal.
Los síntomas iniciales del consumo de este hongo tóxico son: cuadro de dolor de estómago, náuseas, vómitos, diarrea, dolores abdominales fuertes sobre todo en la zona del hígado y falla hepática fulminante, cuya única cura es el trasplante.
Los hongos venenosos son difíciles de diferenciar, incluso a veces por personas con una amplia experiencia en ellos. La autoridad sanitaria hizo un llamado a la población a no consumir hongos silvestres desconocidos, siendo una alternativa segura, consumir hongos extraídos y vendidos en lugares autorizados, ya que en estos casos se siguen procedimientos de control y vigilancia de los alimentos, lo que asegura que las especies comestibles sean seguras para el consumo humano.