- Pescadores encontraron osamentas en la ribera del río Toltén, que podrían pertenecer a un hombre que se le perdió el rastro en el invierno del 2016 tras asistir a una discoteca. La Fiscalía y la PDI analizan los restos encontrados.

Un nuevo avance en el caso de Carlos Navarrete Figueroa, el villarricense de 33 años desaparecido el 31 de julio de 2016 tras asistir a una discoteca ubicada en la entrada de Villarrica, podría dar respuestas a su familia después de más de ocho años de incertidumbre.
La fiscal vocera de la Fiscalía de La Araucanía, Nelly Marabolí confirmó que el 27 de diciembre “dos fiscales de la Fiscalía Local de Villarrica junto a funcionarios de la Policía de Investigaciones realizaron diversas diligencias en el río Toltén en relación al hallazgo de un cráneo que podría corresponder a una persona que se encuentra desaparecida desde julio del año 2016 luego de haber asistido a una discoteca. Este hallazgo se produjo por pescadores río abajo, aproximadamente a un kilómetro y medio del lugar donde fue visto por última vez Carlos Navarrete. A propósito de las diligencias que se están realizando, hace poco se encontraron otras osamentas que probablemente podrían corresponder a un cuerpo humano”.
El persecutor José Manuel Ramírez, a cargo de la investigación, confirmó que se ordenó un examen comparativo de ADN entre el cráneo y las muestras genéticas de los familiares de Carlos Navarrete. Ramírez también informó personalmente a la madre de la víctima sobre el hallazgo y los pasos a seguir en la investigación.
El descubrimiento reavivó las esperanzas de la familia Navarrete Figueroa de obtener respuestas definitivas sobre el destino de Carlos, cuyo caso ha sido emblemático en la región. La Fiscalía continúa trabajando para recolectar todas las evidencias posibles, confirmar la identidad y esclarecer las circunstancias de su desaparición.