- La Contraloría Regional de La Araucanía tomó razón del convenio – mandato que permitirá reactivar la reconstrucción del emblemático recinto, destruido por un incendio hace una década.

Un paso decisivo para la recuperación de uno de los espacios más emblemáticos de la capital regional se concretó el pasado 30 de abril, luego que la Contraloría Regional de La Araucanía tomara razón del convenio – mandato “Reposición del Mercado Municipal de Temuco”.
Se trata de una obra largamente esperada por la comunidad de Temuco, cuyo avance se había visto entrampado durante años por diversos factores, entre ellos dificultades administrativas y el impacto de la pandemia. El recinto original, construido en 1930, no solo era un punto neurálgico del comercio local, sino también un ícono cultural y turístico de la ciudad, hasta que fue destruido por un incendio hace ya una década.
Durante este periodo, se realizaron múltiples intentos por reactivar el proyecto. Sin embargo, en 2024 la Contraloría General de la República detectó un nulo avance en las obras, lo que profundizó la incertidumbre respecto a su concreción.
El escenario comenzó a destrabarse el pasado 15 de abril, cuando el Consejo Regional de La Araucanía —organismo dependiente del Gobierno Regional y mandante del proyecto— aprobó el convenio por un monto cercano a los $39 mil millones. La iniciativa contó con el respaldo mayoritario de los consejeros regionales, aunque cuatro de ellos votaron en contra.
El proyecto contempla una moderna infraestructura que incluirá áreas destinadas a archivo, salas de reuniones, módulos de artesanía, locales interiores para restaurantes, cafeterías, florerías y espacios de uso múltiple, buscando recuperar el carácter patrimonial y comunitario del tradicional Mercado Municipal de Temuco.
Con la toma de razón por parte del organismo contralor, se espera que las obras puedan retomarse a la brevedad, proyectando su ejecución a partir de agosto de este año, con una fecha estimada de entrega para 2028.
La reactivación de este proyecto no solo apunta a recuperar un símbolo identitario de la ciudad, sino también a impulsar la economía local, generando empleos y reactivando el comercio en uno de los sectores más tradicionales de Temuco.