- La brutal agresión es investigada por la Fiscalía quienes advirtieron el agravante de que el hecho haya perpetrado contra una profesional de la educación dentro de un establecimiento educacional.

Un nuevo episodio de violencia escolar quedó de manifiesto la última semana, pero esta vez no fueron estudiantes los protagonista, sino que la familia de uno de estos. Resulta que el martes 11 de junio, una apoderada y hermana de esta, irrumpieron violentamente en la escuela AMI del sector San Antonio de Temuco, agrediendo a una auxiliar para después increpar, delante de todo el alumnado, a una docente.
Sin mediar provocación de parte de la profesora, la tía del estudiante, la golpea con el puño en su rostro causándole una fractura expuesta en la nariz, siendo derivada urgentemente hasta el hospital regional de Temuco donde será sometida a un intervención quirúrgica.
Pedro Vergara, concejal de Padre Las Casas y esposo de la víctima, aseguró que ambas mujeres entraron “en horario de clases al colegio, donde no hay ningún resguardo; se intenta agredir a una funcionaria de la escuela y al mismo tiempo, llaman a mi esposa, y es agredida en forma, digamos brutal: por detrás por un golpe de puño cerrado y donde le rompen la nariz y le mueven todo lo que es la infraestructura nasal”, describió Vergara.
El concejal Vergara interpuso una querella, a la que se sumó el Colegio de Profesores y Profesoras de La Araucanía mientras la seremi de Educación, Marcela Castro envió un oficio a la Superintendencia de Educación para ejecutar una investigación.
El presidente del Colegio de Profesores de La Araucanía, Pablo Pincheira, indicó que el hecho es “un reflejo de lo que está viviendo la sociedad actualmente, y por supuesto que es en la escuela que confluyen todas las realidades y se desarrollan estos actos de violencia. La escuela tiene un rol formador, de formar en valores y eso es lo que se ha estado perdiendo últimamente a nivel social y general”, dijo el líder del gremio.
El caso en manos de Fiscalía
La fiscal Vania Arancibia confirmó que recibieron una denuncia y que considerando que “estos hechos fueron cometidos en contra de una profesora y en el interior de un establecimiento educacional, la ley contempla un aumento de pena para los autores de la comisión de este ilícito. Por lo tanto, se aumenta en un grado la pena y en ese sentido, si la regla general para las lesiones graves es de 541 días a 3 años de privación de libertad, en el caso de delitos cometidos en contra de profesionales educativos y en el interior del establecimiento, aumenta en un grado la pena, entonces la pena se sitúa en 3 años y un día a 5 años de pena corporal”.
En un primer momento, tras la denuncia en Carabineros, estos fueron hasta el domicilio de la agresora para proceder a la detención en flagrancia, sin embargo, no la encontraron. El Ministerio Público encomendó la investigación a la Sección de Investigaciones Policiales de Carabineros.