- En medio de una intensa nevada este fin de semana, comunidades de Lonquimay realizaron un encuentro en el Lof Quinquen para oponerse a la cuestionada tala de decenas de araucarias autorizada por CONAF en el marco de un urgente proyecto vial entre la mencionada comuna y Melipeuco.

La tensión crece en el territorio pewenche tras la autorización de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) para la tala de 96 ejemplares de Araucaria Araucana, especie protegida como Monumento Natural desde 1990. El proyecto vial que contempla los tramos R-95 Liucura – Icalma y S-61 Icalma – Melipeuco ha generado un profundo rechazo por parte de las comunidades mapuche del sector.
Este sábado 2 de agosto, en medio de una copiosa nevada, se realizó un Lef Trawün en el Lof Quinquen, donde participaron pu Lonko, pu Werken, pu Machi y habitantes de diversos lof del territorio. Tras un llellipun en el Rewe del Lof Kmkeñ, se emitió un comunicado oficial que denuncia la afectación directa al hábitat de más de 1.700 araucarias, además de la amenaza a sitios ceremoniales ancestrales.
“No aceptamos la tala del pewen que ha sido nuestro sustento espiritual, alimenticio, cultural y económico desde nuestros ancestros hasta la actualidad”, señala el documento firmado por más de 20 comunidades.
Aunque reconocen la necesidad de mejorar la conectividad vial en la zona, las comunidades insisten en que el proyecto debe adaptarse al territorio y no al revés. “La conectividad no puede estar sujeta a la masacre de nuestro árbol sagrado y el itrofillmongen asociado a este”, afirman.
Como medida urgente, se anunció la presentación de un recurso de protección para frenar la ejecución de las resoluciones N°594 y N°595 emitidas por CONAF el pasado 18 de julio. Además, se convocó a una reunión con autoridades responsables para el viernes 8 de agosto en el Lof Marimenuco Alto. Entre los organismos citados se encuentran el Ministerio de Obras Públicas, Dirección Nacional de Vialidad, Ministerio del Medio Ambiente, Delegación Presidencial, Gobierno Regional y la Municipalidad de Lonquimay.
El llamado es claro: detener la tala y abrir un diálogo respetuoso que considere la cosmovisión mapuche y la protección del pewen, símbolo de vida y resistencia para el pueblo Pewenche.